Enseñanza de la ciencia del dolor: por qué el sufrimiento importa en la práctica
Por qué una buena educación del paciente debe dirigirse no sólo al dolor, sino también a la vida que empieza a controlar
La enseñanza de las ciencias del dolor no consiste simplemente en explicar la nocicepción, la sensibilización y el sistema nervioso. Se trata de ayudar a la persona que tenemos delante a dar sentido a su experiencia de forma que favorezca la recuperación y la acción (Louw y Riera-Gilley, 2024; Moseley et al., 2024). Para hacerlo bien, los clínicos deben reconocer una distinción importante: el dolor y el sufrimiento están estrechamente relacionados, pero no son lo mismo (Noe-Steinmüller et al., 2024).
El dolor es la experiencia desagradable en sí. El sufrimiento es la angustia más amplia que puede crecer en torno al dolor cuando empieza a afectar al sentido de sí mismo, al control, a la identidad y al futuro de una persona.. En ese sentido, el sufrimiento no consiste sólo en cuánto duele, sino en lo que el dolor llega a significar en la vida de una persona. Puede manifestarse en forma de aislamiento, pérdida de autonomía, dificultad para hacer frente a los problemas, insatisfacción vital o sensación de haber perdido el futuro. (Noe-Steinmüller et al., 2024).
Esta distinción tiene importancia clínica. La educación sobre el dolor ayuda a los pacientes a comprender sus síntomas y puede validar que el dolor es real, incluso cuando no puede explicarse únicamente por un daño tisular. La educación sobre el sufrimiento aborda el impacto más amplio que el dolor ha tenido en la vida de la persona. Ayuda a los clínicos a centrarse no solo en los síntomas, sino también en la confianza, la participación y el reencuentro significativo. Si explicamos bien el dolor pero no abordamos el sufrimiento, podemos informar al paciente sin ayudarle de verdad (Ciolan et al., 2025; Wijma et al., 2018).
Una metáfora útil es que el paciente sigue siendo el conductor, mientras que el dolor es el pasajero ruidoso del autobús o el taxi. El pasajero puede advertir, interrumpir e intentar influir en cada decisión. Con el tiempo, el viaje se reduce: se cancelan planes, se evitan actividades y la vida empieza a girar en torno a mantener callado al pasajero. Por lo tanto, la educación no consiste sólo en explicar por qué el pasajero es ruidoso, sino en ayudar a la persona a permanecer en el asiento del conductor para que el dolor siga presente, pero ya no controle hacia dónde se le permite ir la vida.
¿Cómo podemos ayudar a los pacientes a mantener el control? No discutiendo con el pasajero ni fingiendo que no existe. Empezamos reconociendo que las advertencias son reales, escuchando atentamente y explorando lo que el dolor ha llegado a significar en la vida de la persona. A partir de ahí, la educación puede cambiar la relación con el dolor: de “el dolor está decidiendo lo que puedo hacer” a “el dolor está presente, pero aún puedo tomar decisiones”. Esto puede implicar explicaciones claras, movimientos significativos, recuperación de la confianza y reconexión con actividades valoradas. En situaciones complejas, Para ello no es necesario tener todas las respuestas inmediatamente. Lo que importa es ser claro, tranquilo, honesto y tranquilizador sobre lo que parece probable, lo que sigue siendo incierto y cuáles serán los próximos pasos..
Para los médicos, esto supone un importante cambio de enfoque. La pregunta no es sólo: “¿Cómo explico el dolor?”, sino también: “¿Qué parte del sufrimiento de esta persona se pretende abordar con esta explicación?”. A veces, el mensaje clave es que el dolor no siempre equivale a daño. A veces es que el cuerpo no está roto. A veces es que el movimiento y la actividad valorada pueden volver a ser posibles gradualmente.
Una buena formación en la ciencia del dolor no consiste en decir más. Se trata de ayudar a las personas a sentirse comprendidas y apoyarlas para que recuperen la confianza, la funcionalidad y la participación en la vida.
Aquí es también donde el plan de estudios actual de la IMTA encaja de forma natural. La Asociación Internacional de Profesores de Maitland sitúa el Concepto Maitland® dentro de un marco basado en la evidencia y centrado en la persona que integra el modelo biopsicosocial, la ciencia moderna del dolor, los principios del ejercicio y el entrenamiento, la gestión de la carga, la comunicación cualificada y la evaluación continua de la evidencia. En este sentido, el plan de estudios actual del IMTA es bien diseñado para preparar a los clínicos no sólo para realizar con destreza la terapia manual sino también para razonar, comunicar y educar de forma que refleje la ciencia contemporánea del dolor.
Con mis mejores deseos para su práctica clínica y su viaje de aprendizaje con IMTA
Gerti Bucher-Dollenz
Licenciatura, IMTA Profesor titular
Referencias
Ciolan, F., Bertoni, G., Crestani, M., Falsiroli Maistrello, L., Coppola, I., Rossettini, G., & Battista, S. (2025). Factores percibidos que influyen en el éxito de la enseñanza de la neurociencia del dolor en el dolor musculoesquelético crónico: Una metasíntesis de estudios cualitativos. Discapacidad y rehabilitación, 47(10), 2459-2474. https://doi.org/10.1080/09638288.2024.2398141
Louw, A., y Riera-Gilley, V. (2024). Enseñanza de la neurociencia del dolor: Enseñar a la gente sobre el dolor. Revista de Farmacoterapia del Dolor y Cuidados Paliativos, 38(3), 292-301. https://doi.org/10.1080/15360288.2024.2424853
Moseley, G. L., Leake, H. B., Beetsma, A. J., Watson, J. A., Butler, D. S., van der Mee, A., Stinson, J. N., Harvie, D., Palermo, T. M., Meeus, M., & Ryan, C. G. (2024). Enseñar a los pacientes sobre el dolor: The emergence of Pain Science Education, its learning frameworks and delivery strategies. Revista del dolor, 25(5): 104425. https://doi.org/10.1016/j.jpain.2023.11.008
Noe-Steinmüller, N., Scherbakov, D., Zhuravlyova, A., Wager, T. D., Goldstein, P., & Tesarz, J. (2024). Definición del sufrimiento en el dolor: A systematic review on pain-related suffering using natural language processing. Dolor, 165(7), 1434-1449. https://doi.org/10.1097/j.pain.0000000000003195
Wijma, A. J., Speksnijder, C. M., Crom-Ottens, A. F., Knulst-Verlaan, J. M. C., Keizer, D., Nijs, J., & van Wilgen, C. P. (2018). Qué es importante en la educación transdisciplinaria en neurociencia del dolor? Un estudio cualitativo. Discapacidad y rehabilitación, 40(18), 2181–2191. https://doi.org/10.1080/09638288.2017.1327990
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